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Preguntas frecuentes

Q

¿De verdad el tabaco es perjudicial para la salud?

En España cada año mueren más de 50.000 personas debido al consumo de tabaco. Las cuatro principales causas de fallecimiento por consumo de tabaco en España son el cáncer de pulmón, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, la cardiopatía isquémica (infarto) y las enfermedades cerebrovasculares. También otro tipos de cáncer (boca, faringe, esófago, vejiga y cuello de útero) y otros problemas de salud (osteoporosis, mala cicatrización de las heridas) están relacionadas con el consumo de tabaco. En algunas personas, estas enfermedades podrían evitarse si previamente hubiesen abandonado el consumo de tabaco.

Q

¿Qué sustancias inhalamos en el humo del tabaco?

En el humo del tabaco se han identificado más de 3.900 componentes. La más conocida es la nicotina, pero también hay cadmio (presente en la batería de los coches), monóxido de carbono (humos del tubo de escape), alquitranes, óxidos de nitrógeno, amoniaco (producto de limpieza), ácido cianhídrico, arsénico (veneno para hormigas), tolueno (disolvente industrial) y acroleína, entre otras. Todos ellos son nocivos para la salud.

Q

¿Es más peligroso el humo de la contaminación ambiental que el humo del tabaco?

El humo del tabaco es más peligroso que el humo generado por las contaminación ambiental, ya que tiene una concentración 400 veces mayor en algunos productos tóxicos que los niveles máximos permitidos en el medio ambiente.

Q

En los cigarrillos, ¿cuál es el papel que juega la nicotina?

La nicotina es una sustancia adictiva presente en el tabaco que provoca dependencia en los fumadores. La nicotina es adictiva pero no cancerígena. Algunas de sus acciones en el organismo son producir un estado subjetivo de euforia parecido al de las drogas clásicas, con excitación y alivio de la ansiedad, disminuir el apetito y mejorar algunas funciones fisiológicas, como intensificar la actitud de vigilancia y mejorar el rendimiento intelectual.

Q

Y para los que no fuman ¿el humo del tabaco en el ambiente también es perjudicial?

La exposición al humo ambiental del tabaco que sufren los fumadores pasivos se asocia con un aumento de riesgo de problemas de corazón y cáncer de pulmón. En espacios cerrados y poco ventilados en los que se fuma, un fumador pasivo puede respirar en una hora tanto humo como un fumador al fumar entre uno y tres cigarrillos.

Q

¿Es malo para mis hijos que yo fume?

Los hijos de padres y madres fumadoras son un grupo de especial riesgo ya que pueden padecer con mayor frecuencia tos, otitis y enfermedades respiratorias, como neumonía, bronquitis y asma. En los lactantes aumenta la probabilidad de muerte súbita. Además de estos problemas para la salud de los hijos de fumadores, estos niños tienen mayor probabilidad de ser también fumadores en la vida adulta

Q

¿El tabaco de liar es menos perjudicial que los cigarrillos? ¿y los puros o fumar en pipa?

Cualquier forma de consumir tabaco es capaz de generar adicción y daños en la salud del fumador. El tabaco de liar también contiene alquitrán y monóxido de carbono, con el agravante de que es más difícil determinar la cantidad de cada uno de los componentes, ya que es más variable que en los cigarrillos. El humo del puro o de una pipa se absorbe directamente en la mucosa de la boca y se inhala menos que cuando se fuman cigarrillos. Por eso algunos fumadores piensan que son menos dañinos. Sin embargo, al fumar pipas o puros exponen su cavidad bucal al humo del tabaco mucho más que los fumadores de cigarrillos y se incrementa el riesgo de un cáncer de boca.

Q

A mí el tabaco me tranquiliza, ¿por qué?

El placer y el sentimiento de calma que se siente después de fumar un cigarrillo son debidos, principalmente, a la dependencia provocada por la nicotina.

Por eso el no fumador no siente ni placer ni calma cuando absorbe nicotina.

Hay personas que han aprendido a encontrar alivio a sus tensiones al fumarse un cigarrillo. Pero existen otros métodos mucho más efectivos y sanos para tranquilizarse y enfrentarse al estrés de la vida cotidiana.

Al abandonar el hábito tabáquico, el fumador aprende a emplear esos métodos y consigue desprenderse de la necesidad de recurrir al cigarrillo.

Q

¿Es culpable el fumador de su adicción?

No tiene ningún sentido culpabilizar al fumador. Estamos hablando de un problema de salud y no de un tema moral. Se trata de una dependencia con un vínculo muy fuerte entre el fumador y el tabaco. Culpabilizar, perseguir o generar conductas “antitabaco” muchas veces generan un efecto contrario en las personas que fuman. Es necesario explicar, dialogar, informar y generar un espacio de respeto para ayudarles a que tomen una decisión saludable. Pero tiene que ser su decisión.

Q

¿Influye el entorno en esta dependencia?

El consumo de tabaco es una triple dependencia: física a una sustancia (la nicotina), psicológica (el hábito) y social. estos tres aspectos deben tenerse en cuenta a la hora de dejar de fumar.

El entorno social, cultural, familiar y económico donde viven las personas que fuman es muy importante para seguir fumando o para conseguir dejar de fumar.

Dejar el tabaco supone llenar el espacio que antes ocupaba el tabaco con otras cosas. Aprender a controlar situaciones de estrés, incorporar cierta actividad física en la vida cotidiana (algo tan sencillo como pasear o subir escaleras), desarrollar un pensamiento positivo, mejorar la alimentación con alguna pieza más de frutas o verduras o aprender ejercicios muy básicos de respiración son pequeños trucos que pueden ayudar a llenar ese vacío.

Q

Llevo muchos años fumando, ¿es demasiado tarde para dejarlo o todavía vale la pena?

Dejar de fumar en cualquier momento mejorará tu salud y aumentará no solo tu esperanza de vida, sino también la calidad de la misma.

Y si el tabaco ya te ha causado algún problema, seguir haciéndolo solo lo aumentará. Nunca es tarde para dejarlo.

Q

¿Cuál es el primer paso que tengo que dar para dejar de fumar?

El primer paso es la aceptación de que se tiene una adicción, aunque tiene solución. Pelearnos con el tabaco solo nos va a llevar a seguir perdiendo, así que lo mejor es decidirse a no pelear mas.

Elabora un listado de aspectos por los que seguirías fumando y otro de aspectos por los que dejarías de fumar.

Piensa sobre ellos con calma.

Tienes que tomar TU decisión.

Entonces podemos prepararnos y, cuando llegue el momento, tomar la decisión de decir NO al siguiente cigarrillo.

Y recuerda que solo tienes que dejar de fumar un cigarrillo: el siguiente.

Q

¿Existen métodos infalibles para dejar de fumar?

No. No debemos dejar engañarnos por publicidades que prometan resultados espectaculares sin la mas mínima aportación por parte del fumador o fumadora, ya sean medicamentos, dispositivos, trucos o intervenciones más o menos extravagantes. El tratamiento adecuado es aquel que utiliza métodos validados científicamente y además cuenta con las habilidades propias de la persona que quiere dejar de fumar.

Q

¿Dónde puedo encontrar ayuda para dejar de fumar?

Mi vida sin ti es un proyecto destinado a ofrecer ayuda y recursos para dejar de fumar. En nuestra web podrás encontrar recursos y referencias que te pueden ser muy útiles.

Muchos médicos de familia y enfermeras te pueden ayudar a dejar de fumar en tu Centro de Salud. No olvidemos que ayudar a dejar de fumar esta incluido en la Cartera de Servicios del Sistema Nacional de Salud, al igual que esta incluido el tratamiento de la hipertensión arterial.

Q

¿Cómo pueden ayudarme mis familiares y amigos a dejar de fumar?

Es recomendable que les comuniques tu decisión, de manera que eviten ofrecerte cigarrillos y puedan apoyarte.

La ayuda de otra persona que ya lo haya dejado puede ser inestimable. Puede ser un familiar, un amigo, un compañero de trabajo. Te entenderá mejor que nadie porque se identificará contigo y con lo que sientes. La ayuda mutua es un excelente recurso en las adicciones.

Si tu pareja fuma, anímala a hacer un intento conjunto, puede ser más fácil

Q

¿Cuáles son los beneficios que primero voy a sentir al dejar de fumar?

 

A los 20 minutos de dejarlo : la tensión arterial y el ritmo del pulso bajan a la normalidad y la temperatura corporal de las manos y pies se incrementan al nivel normal.

A las 8 horas de dejarlo : los niveles de monóxido de carbono en la sangre

bajan y el nivel de oxígeno en la sangre se incrementa, ambos a niveles

normales.

A las 24 horas de dejarlo : el riesgo de un ataque cardíaco súbito disminuye.

A las 48 horas de dejarlo : las terminaciones nerviosas comienzan a regenerarse y los sentidos del olfato y el gusto se comienzan a normalizar.

De 2 semanas a 3 meses de dejarlo : mejora la circulación y se hace más fácil caminar; incluso la función pulmonar aumenta hasta en un 30%.

De 1 a 9 meses de dejarlo : la energía general incrementa y los síntomas tales como toser, congestión nasal, fatiga, y dificultad respiratoria, disminuyen. Igualmente, la función de las pequeñas proyecciones pilosas que recubren el tracto respiratorio inferior comienzan a retornar a la normalidad, lo que incrementa la capacidad del cuerpo para manejar mucosidad, limpiar el tracto respiratorio, y reducir las infecciones.

Al año de dejarlo: el riesgo de enfermedad coronaria es la mitad del de un consumidor de tabaco.

A los 5 años de dejarlo : la tasa de muerte por cáncer de pulmón disminuye casi en un 50% comparada con fumadores de un paquete diario; el riesgo de cáncer de la boca es la mitad que el de un consumidor de tabaco.

A los 10 años de dejarlo : el riesgo de padecer cáncer de pulmón se reduce a la mitad; el riesgo de accidente cerebrovascular disminuye, posíblemente igual al de uno que no consume tabaco; el riesgo de cáncer de la boca, garganta, esófago, vejiga, riñón, y páncreas, disminuye.

Y no olvidemos que desde el primer día vas a ahorrar mucho dinero y no te vas a tener que preocupar de buscar donde comprar tabaco ni mecheros. En definitiva, vas a ser mas libre.

 

Q

¿Cuándo se deja de fumar, se reduce el riesgo de cáncer ?

Sí. Dejar de fumar reduce el riesgo de padecer cáncer y de morir por esa enfermedad.

El riesgo de muerte prematura y la posibilidad de padecer cáncer por fumar cigarrillos depende de muchos factores, como el número de años que fuma la persona, el número de cigarrillos que fuma al día, la edad en la comenzó a fumar y si la persona ya estaba enferma o no cuando dejó el tabaco. Sin embargo, deben pasar algunos años después de dejar el hábito para que el riesgo de cáncer comience a descender. Para quienes ya presentan cáncer, dejar de fumar reduce el riesgo de la formación de un segundo cáncer.

Q

¿Engordaré si dejo de fumar?

 

Es frecuente ganar 3 ó 4 kilos de media cuando se deja de fumar.

Para evitarlo no es recomendable hacer dieta a la vez que se está dejando de fumar, pero debemos intentar no sustituir cigarrillos por comida. El cuerpo te pedirá sobre todo que comas dulce ya que comer azúcares estimula la creación de la misma sustancia en el cerebro que con el consumo de nicotina.

También puede ser una buena ocasión para comenzar a hacer alguna actividad física que te guste. Mejorará tu estado de ánimo y evitara que engordes.

De todas formas, esos posibles kilos de más serán transitorios y difícilmente te van a causar tantos perjuicios como seguir fumando.

Q

¿Cuánto dura el síndrome de abstinencia al tabaco?

Al dejar de fumar pueden aparecer una serie de síntomas que llamamos síndrome de abstinencia: intenso deseo de fumar, ansiedad, tensión o irritabilidad, dificultad para concentrarse, somnolencia y problemas para dormir, dolores de cabeza e incremento del apetito.

La intensidad de los síntomas y su duración dependen de los años que se ha estado fumando y de la cantidad de cigarrillos que se fuma, empiezan a disminuir desde las primeras semanas y terminan por desaparecer con el tiempo.

La percepción de los síntomas de la abstinencia es una experiencia muy personal. No se deje influir por malas experiencias que le hayan podido contar.

Q

¿Qué debería hacer si tengo una crisis con muchas ganas de fumar?

Debes saber que si tienes una crisis con muchas ganas de fumar, esta suele ceder en pocos minutos y que con el tiempo serán cada vez menos intensas y frecuentes.

Pensar en otra cosa, recordar los motivos por los que quiere dejar de fumar, respirar profundamente tres veces seguidas o intentar otras técnicas de relajación. Si se puede, alejarse de la situación que te está provocando la necesidad de fumar. Masticar chicle sin azúcar o comer algo bajo en calorías.

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