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Testimonios

Comencé a fumar a los 16 años, en el colegio de monjas y por rebeldía, simplemente porque estaba prohibido. Un sábado, en una reunión, pensé que como no era jornada lectiva no me podrían decir nada. Y allí, delante de todos saqué la cajetilla que me acababa de comprar y encendí mi primer pitillo. Ni os cuento lo mala que me puse....

Desde ese momento, en progresión ascendente hasta llegar a los 2 paquetes al día. Durante mi primer embarazo, el ginecólogo me dio permiso para fuma 10 cigarrillos. Me compré una pitillera en la que solo cabían esos diez y la rellenaba todas las mañanas. En cualquier momento del día encendía un pitillo, le daba dos o tres caladas, lo apagaba y guardaba la toba de nuevo para terminarla en otro momento.
Me ingresaron para inducción del parto porque no dilataba y una vez que me pusieron el suero con la oxitocina, me metía en el baño de mi sala de dilatación a dar alguna calada. Imposible aguantar tanto nervio sin fumar...
Y fumé en la habitación después de la cesárea, y fumé antes y después de darle el pecho a la niña... incluso puede que haya fumado mientras la pobrecita mamaba...

En el segundo embarazo, no fui tan "responsable", me pasé bastantes días de los 10 pitillos permitidos y después de nacer mi hijo no recuerdo haber tenido ningún cuidado con el humo.

De esto hace ya 21 y 19 años respectivamente, y aunque entono el mea culpa por completo, también debo decir que mi actitud tampoco escandalizaba al pediatra, a los amigos, a nadie...

En el hospital donde hice la residencia se podía fumar en todos los despachos, en los pasillos, en las escaleras e incluso en urgencias. No había ningún problema.
Peor fue en el centro de salud... Dependiendo de la demanda del día, mis pausas para fumar "un poco" variaban cada 4-5 pacientes o cada 10... Al principio, tenía un cenicero dentro del cajón de la mesa, a mi izda. Le decía al paciente que esperase un momento, daba un par de caladas, lo apagaba y seguía pasando consulta. Hasta que un día, mientras atendía a un paciente, empezó a salir humo del cajón, por un pitillo mal apagado. Pasé tanta vergüenza que no sabía dónde meterme. Así que empecé a pasar a la sala de al lado (biblioteca) para dar ese par de caladas.

Me planteé dejar de fumar por primera vez en el año 99; "solo"por la plena consciencia de que fumar no era bueno, porque tenía tos y expectoraba mucho. Me hablaron de un acupuntor y fui a verle.
La verdad es que salí de allí, de la primera sesión, sin ganas de fumar!, de hecho llevaba un paquete en el coche, a la vista, y no tuve la más mínima tentación de coger un cigarrillo. Estuve 6 meses sin fumar, engordé 10 kg, hice dieta intensiva y no adelgacé un gramo, así que en un momento de desánimo cogí un pitillo de mi marido: me mareé, vomité pero... seguí fumando. Y adelgacé los 10 kg prácticamente sin esfuerzo.

En los 6 años siguientes hice otros dos intentos también con acupuntura; cada vez más motivada. Ya no era solo la tos y la expectoración, tenía mucha disnea y al hablar, de vez en cuando, se me oían silbiditos... Por las mañanas, al levantarme y coger un pitillo me mareaba, pero era incapaz de NO fumarlo. Es tremendo hacer algo sin querer hacerlo...
Por la noche, si por algún motivo me despertaba, tenía que enceder un pitillo, dar una calada y luego volver a ntentar dormir. Si iba al cine, cuando acababa la peli cogía en una mano el pitillo, en la otra el mechero y en cuanto salía por la puerta lo encendía. Era una esclavitud permanente
Pero sobre todo que físicamente no me encontraba bien; la sensación de mareo era cada vez más frecuentes y tuve varios episodios de hipotensión con su síncope de rigor. 
Aunque nunca había pensado demasiado en el cáncer de pulmón, no pensaba que fuera a tener tan mala suerte... En cambio, sí me intranquilizaba mucho más la posibilidad de un cancer de cavidad oral, o de labio....
Por no hablar de la presión de mis hijos, sobre todo del pequeño ("perdona que huela mal el coche, pero es que mi madre fuma" "mamá, no voy a invitar a ningún amigo a casa porque huele mal")...

Las ganas y necesidad de dejar de fumar eran tremendas, pero no podía... Estaba completamente segura de que sería imposible y además, no quería volver a engordar tanto. Pero sobre todo, estaba convencida de no tener la fuerza de voluntad suficiente
Las dos intentonas más con acupuntura fracasaron, así que a principio de 2005 decidí que ya no podía ser, que había que poner una fecha, documentarme bien sobre qué debía hacer y coger el toro por los cuernos de una vez por todas. Tenía una boda el sábado 12 de febrero, así que decidí que el lunes 14 sería el día D
Desde que tomé la decisión, con dos meses por delante, hice varias cosas, siguiendo el plan REGINA (Reducción Gradual Ingesta Nicotina): 
- A partir de ese momento registraría todos los pitillos que me fumara, con la hora. Hice unas planillas e iba sumando lo que fumaba cada día
- Primer objetivo: dejar de fumar en el coche. Me costó mucho e incluso llegué a aparcar el coche, salir y fumar. pero no podía fumar dentro y lo conseguí
- Cuando superé este reto me puse otro: dejar de fumar en mi habitación. Mucho más dificil, porque el pitillo en la cama con un libro antes de dormir era muy agradable (sí, ahora me parece una cochinada...)
- De Ducados pasé a Ducados Ligth y luego a otro que ya ni recuerdo y que tenía menos concentración de nicotina
- Me comprometí a no fumar ningún pitillo antes de desayunar
- No interrumpir la consulta para fumar

Bueno, y así, llegó el 13 de febrero. Antes de acostarme retiré todos los ceniceros de la casa, rompí y mojé todos los cigarrillos que me quedaban (sí, los mojé para no tener tentaciones de coger las tobas...) excepto dos o tres que fumé compulsivamente. En la última calada del último pitillo me despedí, me tomé un Lormetazepam para dormir y me desperté el 14 convencida pero con mucho miedo de no ser capaz.

Tenía chicles de nicotina para masticar según pautas habituales, pero no los necesité como pensaba. Uno o dos al día para momentos de mucha necesidad, que efectivamente me calmaban. No tuve un gran síndrome de abstinencia pero lo que sí tuve fue una gran tristeza, la sensación continua de que me faltaba algo/alguien muy allegado, de que "la vida" no era como siempre. Me sentía tremendamente triste y se me saltaban las lágrimas con muchísima facilidad. Me duró un par de días, no más...
Tuve muchísimo apoyo de mis hijos que estaban muy orgullosos y me lo decían continuamente, de mis compañeros de trabajo etc. Estuve tres o cuatro fines de semana sin salir; tenía clarísimo la tentación que representaba cenar fuera o tomar alguna copa y me compensaba con creces. Hasta que me sentí un poco más segura no salí.
Como yo compraba un cartón por semana, me hice con una hucha donde iba metiendo el importe del cartón todos los lunes. Y con ese dinero me iba haciendo regalitos...

Ah! como una de las causas más posibles para un fracaso era el tema del peso, decidí simultanear dejar de fumar con dieta y con visitas más frecuentes al gimnasio. No engordé ni un solo gramo, cada día me encontraba mejor, así que la motivación era mayor.
Y hasta ahora... Muy, pero que muy pocas veces he tenido algún leve recuerdo acompañado de ganas de fumar. Y esas pocas veces, han durado segundos.

Es una de las mejores cosas que he hecho en mi vida!! No me molestan los fumadores aunque sí me molesta el olor que se me pega en el pelo y en la ropa. Pero sobre todo, me inspiran pena porque sé que son esclavos del tabaco y sé que una gran parte de ellos querrían dejar de serlo pero están convencidos, falsamente, de que no son capaces

–AR,
Miembro de Mi Vida sin Ti

Dejé de fumar hace casi 6 meses. Ya lo odio, me molesta el olor cuando se me acerca alguien fumando... en un viaje a Salta le pedí a la Virgen que me ayude, ahí dejé el atado que tenía encima... y LO LOGRE! una vez mas la Virgen me dió una mano.

El cigarrillo te mata. el 29/12 murió mi amigo Mario de un infarto ayudado por el Cigarrillo.. no pudo cumplir los 50 años ahora en marzo... me tocó ver como se moría ya que me fuí a su casa porque me dijo por teléfono que le dolía el pecho, y ahí al ratito en camino al hospital se quedó.. IAM decía el médico.. busquen en internet. En su familia quedaron muchas cosas por la mitad, entre ellas la crianza de 2 hijos... cosas rotas que no se reparan. Él tampoco se cuidaba, no iba al médico...

Contar esto no es para llenar de "mala onda" a quien lee, es para mostrar 2 cosas, una es que pude y no soy mas que cualquiera; y la otra es contar que vi morir a un fumador de un infarto agudo de miocardio, infarto masivo de miocardio, causa? el Cigarrillo + sedentarismo + falta de controles médicos, todo esto que suma terminó restandonos, a mi me restó un amigo...
 

–Marcelo

Yo me fumaba 2 paquetes diarios hasta hace 15 meses. Ya lo había dejado en una ocasión (ayudado por parches) y estuve casi tres años sin fumar, pero recaí coincidiendo con un palo anímico y estuve fumando de nuevo hasta el 12 de Octubre de 2009. Ese día y sin haber hecho ningún plan previo me encontré en una circunstancia (en medio de un pueblo Alemán, un día festivo y con las máquinas para comprar tabaco  inaccesibles porque precisaban de un carnet especial para poder comprar) que me llevo a que cuando me quise dar cuenta llevaba 24 h sin fumar.

Me dije: "a por otras 24 h." Cuando me di cuenta había vuelto a Madrid y llevaba ya 3 días sin ninguna nicotina en el cuerpo. Me plantee ponerme parches entonces, pero si llevaba ya 3 días sin nicotina, ponerme parches  me sonaba a recaída, así que ni los compre. Además, me apetecía ahorrar pasta y no me merecía la pena gastármela en parches. Ahí me enganche al sushi :-)

Bueno, que me esta mereciendo la pena, que cuando me ha apetecido fumar un cigarro me he acordado de lo que le digo a mis pacientes de drogas: la primera dosis es la que te va a joder, no te la metas... y "solo por hoy" y así hasta ahora...

–Fernando